Monday, October 19, 2009

Aviso de epístola

Es probable que esta noche
llegues a casa y encuentres algo en tu buzón,
la banderola roja en alto desde lejos,
anuncia la llegada de este conato de carta
que no es sino, apenas una postal.

Esta, como podrás ver es de color azul y
habla de los puentes, esos angostos y hechos a mano
como también de los monumentales y concretamente fabricados;
si son estos o los otros, no importa mucho;
lo fundamental es saber de qué están elaborados.

El motivo de esta postal, no es explicar
las fórmulas arquitectónicas de aquellas estructuras,
el objeto de estas líneas es pedirte que independientemente
de los materiales que usemos en la construcción
de las bases trasatlánticas que comunican
tu orilla insular y mis costas continentales,
vayamos poniendo entre los cimientos
aquellas palabras fundamentales y
frases imprescindibles que hablan
de lo que sentimos clara y sencillamente,
que coloquemos entre pieza y pieza
esas respuestas que abundan dentro nuestro
y que nos inundan con sus razones como luciérnagas marinas.

Aquí desde la otra orilla,
espero que vuelvas sin ningún augurio y
con todas las promesas,

para seguir construyendo.

Saturday, October 17, 2009

Correspondencia

(Ciudad de destino: Padova.)



Seguramente esta serie de cartas y telegramas,
de postales y sus estampillas grises,
lleguen por debajo de tu umbral
y pienses
que no hablan de ti, ni de nosotros;
sin embargo, sus dobleces y bordes recortados
arribarán sin miedo y con alevosía infame
desde todos los frentes y grietas
de mi continente.

Esta primera postal
de color verde
no tiene otro fin que exponer mis razones escasas
pero concretas
sobre nuestros silencios y lo que se llevan
mientras duran.

Mientras duran los silencios
yo me muero detrás de estas líneas
y su tinta de duelo y lágrimas se derrama
por aquellos momentos
que sin saberlo han fallecido vírgenes y solos
sin que los hallamos vivido profundos y felices.

Mientras dura este silencio
el de hoy, no el de mañana,
yo sigo aguardando el acuse de recibo de esta postal
y me despido diciéndote
que los silencios pueden salvarse
siempre y cuando los alumbren
las palabras descalzas y sin armaduras
las frases desnudas y tímidas
que tiritan de pena en nuestros labios
para ser dichas.

Temporal

Me abrazo a tus horas de cansancio y agotamiento
siempre llegas para salvarme
de cualquier intento de tristeza
de alguna ausencia kamikaze
que amenace con derribar
mis puentes y fronteras cerradas;

me aferro a tu aroma de lunes
a tu olor a memorándum, oficio o circular
siempre acudes para abstraerme
de las cosas y el tiempo
de los detalles y recuerdos mínimos y cotidianos
que siguen golpeando insistentemente
las puertas y ventanas de mi casa;

me estrecho en tu exigencia incansable
siempre llega para recordarme, rodearme, envolverme,
pero sobre todo para protegerme,
puedo confiar en ti y me abandono en tus brazos
sé que tu horario llega con el día
para no dejarme en abandono
sé que no me pedirás nada
y al mismo tiempo te llevarás todo,
sin embargo, te acepto así implacable
y cruel,
ya no espero nada, sólo que llegues
con tu semana gris para acurrucarme
y guardarme seguro del mundo
en tus horas laborables.

Wednesday, September 23, 2009

Nunca jamás

…Creo que en alguna parte del camino
se deshilvanó o descosió
sin querer fui pisándole las mangas y las bastas
hasta que se desprendió;

no me di cuenta
muchas veces vi cómo se deshilachaba
y sus hilos colgaban como gritos desfallecidos
yo sin embargo,
pensaba que siempre se podía
volver a casa para
tomar puntadas en el asunto;

hasta que un día simplemente desapareció
pensé que se había quedado
entre las sábanas de la cama
en la entrada de la casa
o que se había confundido
con la ropa mojada que dejé en el umbral de la puerta;

pero no, simplemente se desató
de mis tobillos y muñecas
y quedó libre y solitaria en el mundo
tal vez, junto a otras como ella.

Entonces crecí…

Los límites de la ciudad

Al margen, olvidados,
estaban lejos, casi secundarios,
por debajo de todas las líneas visibles
e indeseables de la indigencia;

sus casas, si es que se pueden llamar casas
eran una sonrisa desdentada
que se oculta con vergüenza
detrás de una mano embustera;

sus habitantes van descalzos
y su día seguramente estará salpicado
con los colores grises
de los escasos bloques que dibujan
la frontera de la ciudad;

van descalzos y sus pies
traen adheridas las marcas de su andar
de la pena y de una historia
triste y cansada,
de una vida que hace rato
olvidó la esperanza;

los ojos de los niños apagan su luz
en la oscuridad de la languidez cruel
que los desarma
que les roba el aliento
que enlentece su paso
que achica su confianza en el mundo;

los ojos de sus niños siguen mirando
y esperan desolados
que llegue alguien y los salve.

El paisaje, las casas,
la gente y los niños de los suburbios
se pierden en el horizonte
que bordea la metrópoli,
seguramente los suburbios de mi ciudad
no son los suburbios de la tuya;
los de la mía nacen, crecen,
se multiplican y siguen multiplicándose
seguramente mueran antes de lo previsto,
pero siguen existiendo inexorablemente,
más allá de los límites de la ciudad.

Antes y después

Antes, soñaba que el tiempo pasaría rápido
que vendrían los años buenos
que llegarían los amigos y las cosas queridas
la foto en mi velador
la alegría de volver
la nostalgia de estar lejos
las respuestas, todas;

entonces, buscaba las preguntas
los motivos para irme
las razones para regresar
el espacio en mi mesita de noche
la gente ausente y las cosas olvidadas
los años malos
las noches sin sueños
y dejar pasar el tiempo.

Y pasó tanto y todo
que dejé de soñar y de esperar.

Después, quedaron los momentos
las memorias y los detalles simples
la foto en mi velador que es una imagen de otros que ni conozco
pero que admiro porque sonríen,
quedó también,
un lugar a donde volver
que es mi propia casa,
no hay nada más,
la nostalgia es siempre bienvenida, nunca falla,
las respuestas no están todas,
pero al menos son las que se presentaron.

Antes, quién sabe;
después, tampoco.

Friday, August 14, 2009

Habeas corpus

"...Esta mujer que siente lo que siente
y está sangrando por mi propia herida
tiene la forma justa de mi vida
y la medida de mi pensamiento..."
Soneto enamorado - Franciso Luis Bernardez
1900 - 1978

Pienso que después que te lo diga
querrás denunciarme en alguna comisaría desolada
ante algún funcionario cruel que ha olvidado la sonrisa,
seguramente en el primer intento de mis pies por acortar distancias
te ocultarás tras una boleta de auxilio color ceniza
dejándome como un huérfano triste a oscuras,
probablemente huyas en el próximo tren marchito
alejándote de lo que dicen nuestros ojos
que no mienten;

sin mayor augurio ni suerte
sé que no dejarás a mis anteojos y ojeras que te observen
dando gritos hasta desfallecer en una lágrima tibia y feliz,
porque hace tiempo que tu hábito de fieltro
de dudas y prohibiciones negras
no permite que me detenga a mirarte con suavidad
mientras te olvidas del mundo y duermes;

sin embargo, déjame que te diga
que a pesar de tus intentos y recursos de escape
hace tiempo que solicito en los juzgados y cortes de tus memorias
un habeas corpus cálido y húmedo
que me salve de tus pretensiones pudorosas
que encarcelan la libertad de mis manos
para alcanzarte;
a pesar de tus argumentos escasos e insuficientes
no consigo liberación alguna a la indiferencia
de tus días grises y sin luz,
de tus puertas cerradas
y escobas tras de ellas;

hace tiempo
que tus instituciones burocráticas y jurídicas
siguen interponiendo fantasmas adheridos, oficios diplomáticos,
demandas impenetrables, convenios sin plazo fijo,
mientras yo me muero con cara de melancólica
detrás de los barrotes;

sin embargo, no me canso,
esperando que llegue dentro de un sobre verde
colgado en una paloma roja
la notificación de habeas corpus
que me deje volar a ti.

Tuesday, July 07, 2009

Informe de Auditoría

Yo pensé que ya no podría escribir más
que la bombilla se había quemado
que el petróleo que ardía en las pupilas
se había apagado
dejándome seco
como cerillo al borde de la mesa
e implacablemente áspero
como la mancha amarilla de las angustias
entre mis huellas.

Ayer justo hacía cuentas de tus deudas a mis acreedores
ayer me quejaba de mis dedos torpes
que acuciosamente intentaban digitar
en un ábaco de palabras
el debe y haber de mis vísceras en la mañana.

Los bifocales no me engañaban
y en mi camisa rallada de contador frustrado
maldecía la hora en que seguramente
dormía en la clase de contabilidad,
porque extrañamente no recordaba
que enseñaran
a contar la pena, a dividir el abandono,
a restar las lágrimas, a sumar las culpas,
para que el sentimiento de ausencia
siempre pueda ser menos y
que el castigo a los pobres convictos
sea un cociente dividido para dos,
a pesar de que te empeñaste en estos últimos tiempos
a endosarme la condena de sus pagarés.

El café se derrama sobre la calzada
y tu despedida es parte del humo de los automotores esta tarde
ya no me duele, ya no me arde,
las deudas son tuyas,
yo ya saqué mis ganancias y mis pérdidas
estoy tablas conmigo, no se vos,
los balances no mienten,
tampoco las cartas que escribiste,
ahora mis argumentos no tienen discusión
contigo las cuentas son muy claras.

Guardo los libros contables en el último cajón del armario
ahí seguramente serán esqueletos en el archivero
junto a otros documentos perdidos
que es mejor olvidar,
yo pensé que ya no escribiría más,
ahora sé que de alguna manera
las luciérnagas fósiles vuelven a encenderse
para seguir haciendo informes económicos de la existencia,
la auditoría de este año seguramente
augura para mis finanzas mejores balances y períodos,
más viejos, pero más sabios,
más torpes y resilientes,
más duros,
pero más cautos.

Thursday, May 21, 2009

Resumen de noticias

Ayer,
hice encargos y gestiones
caminé algunas calles buscando futuro
me salté el almuerzo
visité unas oficinas
y pedí trabajo.

Ayer,
elaboraste oficios y firmaste documentos
propusiste algunas estrategias sembrando presente
almorzaste con clientes
acudiste a unas reuniones
te quedaste hasta tarde trabajando.

Ayer,
escribí algunos versos
pensé en ti
reservé un espacio de mi tiempo
te guardé un trozo de pastel
sabes, terminé tu poema
qué pena no haberte podido ver.

Ayer,
hiciste unos bocetos
leíste un libro
te alcanzó el cansancio, el día fue largo
resolviste cosas pendientes
compartiste con otros
qué pena no haberme podido ver,
tal vez mañana.

Hace algún tiempo
que lo que hablamos no es más
que las noticias semanales
de nuestros diarios cotidianos
una síntesis de eventos
un periódico hablado
que tiene sabor a ganas
que se quedan en los poros enredadas,
un montón de sueños que no recordamos
cuando nos despertamos.

Hace algún tiempo
que me duermo pensando
mañana la prensa traerá algo distinto
un suplemento de sucesos afortunados
una agenda con anuncios de “se busca”
apropiados para encontrarnos,
buenas nuevas y bienvenidas
saludos anónimos enamorados y frases cariñosas;

hace algún tiempo
que pienso mientras duermo
mañana el día traerá una historia amable
con encuentros sencillos y trascendentales
con palabras de cambio y capítulos de caricias
con párrafos de consenso y puentes trasatlánticos
que dejaron de ser hace tiempo
un resumen de noticias.

Tuesday, May 12, 2009

Nostalgia

Se anida en los ojos
nos abraza cuando estamos desprevenidos
llega como un relámpago
que cruza la avenida
y se queda como una ola
aparcando en la orilla

es el viento que se cuela entre las costillas
uno no lo ve venir
pero lo siente como un soplo silencioso
y hondo
cuando lo aspira el corazón

se escurre como una lágrima por detrás del paladar
y se hace bufanda en el cuello
tan difícil de desatar
que se seca en el aliento
antes de que comience la tempestad

son las flores que aún no nacen en mi camisa
los hijos que no han florecido
debajo de mi ombligo
los libros que no germinan
en mi parcela de memoria y olvido

es la gente que uno deja atrás
y también los que abandonan la patria
embarcándose en otras historias
completamente distintas a las que algún día pensamos
es la distancia repleta de ausencias
que no terminan de despedirse

la nostalgia es un vagón
donde se embarcan aquellos sueños
que parten justo antes del amanecer
y se despiertan en las retinas secas
de un andén sin pasajeros.

Saturday, May 02, 2009

Recurso de amparo

Estoy llegando,
bajo el brazo traigo mis expedientes más limpios
y los que no lo están tanto,
seguramente vienen con ellos las arrugas del pasado
no te prometo que sean las mejores o las más sabias,
son las que nacieron mientras escribía la historia
sin darme cuenta de que estaba dibujando la memoria
de un tomo enciclopédico
que quizás te animes a leer.

Estoy llegando,
en mi mente llevo los recuerdos más secos
y también los que la lluvia ha mojado,
probablemente estén acompañados de canas y rencores
tal vez no sea tu oficio rescatarme de ellos, lo sé;
sin embargo, apelo a las razones arquitectónicas de la palabra
y solicito que tomes apuntes de los detalles
para liberarnos de los fantasmas que habitan
ciertos capítulos de mis sumarios más olvidados.

Estoy llegando,
en mis manos tengo las huellas de lo cometido
y de las ausencias de mis actos,
literalmente llevan adherido el registro táctil de mis moralejas
que quieren ser contadas en tus audiencias,
sé que no todas mis fábulas son prácticas e inteligibles
ni tampoco justas y menos exactas
más son las que fueron quedando entre los dedos
cuando escribía con tinta mis borradores
en los que intentaba alcanzar la esperanza.

Estoy llegando,
sin saber muy bien lo que me espera,
no ambiciono más de lo que existe
ni anticipo la exoneración de mi exilio gastado,
tampoco la redención de mis aciertos
claros o inexactos,
sólo aguardo la libertad que alberga tu mirada
y la esperanza en el recurso de amparo
de tu abrazo.

Entre las nueve y las diez

Es una curva completa
una vuelta entera
los minutos se desploman
los segundos se abrazan
y se cobijan como niños bajo los siglos
mientras yo me fumo la espera
entre las nueve y las diez.

Entre las nueve y las diez
podría ser una dirección
una mesa de un restaurante
un espacio en el péndulo del reloj
la referencia de una prescripción médica
una cita a destiempo
un café para despabilarse en la mañana.

Entre las nueve y las diez
podría ser la banca de un parque
en la que mis ojos se sientan
aguardando a escucharte,
el silencio tímido que tirita en mi oído
la interrogación que se pasea puntiaguda en mi frente;

son las ganas, el pestañeo,
las certezas que abandonan a las dudas
y a las preguntas que no tienen respuestas
es mi adolescencia brincando la brecha hacia tu pecho
la madurez que se queda inmóvil en mis dedos
mientras se escurre el tiempo
en mis labios
para permitirte llegar
entre las nueve y las diez.

Wednesday, April 29, 2009

Serenata nocturna

Para L.
"...Todas las hojas son del viento
ya que él las mueve hasta la muerte…"
Luis Alberto Spinetta

Te miro y pienso
que la luna y las estrellas te observan,
mientras lo hago
deseo
que aunque no siempre alumbren tus huellas
de vez en cuando aparezcan para recordarte
lo cerca que están los cometas como sueños
cuando uno no se cansa de perseguirlos

te miro y pienso
que el sol acaricia las hojas de los árboles,
mientras me despabila
deseo
que aunque la luz no alcance
para abrazar la noche
entiendas que siempre amanece
para espantar las sombras en el horizonte

te miro y pienso
que un mundo indescifrable aguarda allá afuera,
mientras lo hago
deseo
que aunque los enigmas no siempre sencillos
de comprender ronden los pasillos del tiempo,
disciernas la paz que se esconde
en los puentes, en los abrazos y en el viento

te miro y pienso
que el amor espera en los ojos de la gente,
mientras lo hago
deseo
que aunque no sea fácil y simple de hallar,
sepas que este te estará aguardando siempre
en la gente que te mira y que te quiere.

Friday, April 03, 2009

Andenes

La gente llega y se va,
siempre puede quedarse un rato
corto o largo
sin que esto signifique
quedarse para siempre;

uno simplemente puede
recorrer los pasillos
mirar a la gente
aparcar el pensamiento en alguna estación
intentar pernoctar en una banca
escapar de la lluvia
guarecerse del sol;

también se puede tropezar con
un lugar para olvidarse del mundo
perderse en el empedrado que cubre el suelo
encontrarse en la cara de algún desconocido
o hallarse retratado en la expresión
de quien ocupa el asiento cercano
sintiéndose perdido;

tal vez pueden ser
un rincón para estacionarse en un libro,
empezar el boceto de un poema
anotar las reflexiones de una lección
o escribir el detalle de una pintura,
que probablemente nunca terminemos;

pueden ser quizá
un espacio para ahogar la tristeza,
también para encontrar el amor
o arribar hacia la aventura,
lanzarse al mundo
acostumbrarse a estar solo
y sonreír mientras te
acomodas en tu butaca con el viento de la tarde
sintiéndote feliz.

Para mí los cafés de la plaza
se parecen a los andenes,
donde la gente llega y se va,
siempre puede quedarse un rato
corto o largo
sin que esto signifique que podamos quedarnos para siempre.

Saturday, March 28, 2009

Al otro lado

Te amordazaron,
te llevaron de espaldas,
la cara sobre el tapete,
la boca cosida,
las manos atadas,
la bota en tu cabeza,
los ojos clausurados,
te pusieron los sellos, las firmas
la etiqueta, incluso la fecha,
te quitaron el nombre
y en vez de él te calcaron un número;
luego, te olvidaron
en una agujero improvisado,
en medio de la nada.

Tus ojos descubrieron el paisaje,
a través de un marco distinto en la ventana
que era casi una rendija y a veces un ojal
donde las formas de la selva estaban tatuadas con barras
que de tiempo en tiempo parecían ser parte de ella.

Al otro lado de la mirilla
por la que se podían asomar tus pupilas
para ver el amanecer
mientras te crecían las pestañas
para mirarlo,
te encontraste algunas veces caminando
entre los árboles y el río,
mitad espejismo, mitad hastío,
cuando no terminabas de entender
que te habían robado los sueños
para convertirlos en pesadilla.

En aquella oscuridad
comenzaron a morir las palabras
los recuerdos, la memoria,
y tu voz.

Quién sabe ahora,
si todavía te descubra detrás de la ventana,
si te halle durmiendo bajo la tierra,
o resucitando en alguna frontera de mi letargo;
quién sabe ahora si te tropiece
en un arcoiris del horizonte,
si te encuentre para abrazarte en mitad de un puente
y celebrar tu nacimiento,
tu regreso tardío;
de la forma que sea,
siempre te estaré esperando
al otro lado del río.

Sunday, March 15, 2009

Adioses

...Y mi frente sembró todas las ideas
que prosiguen a una frase como ésa,
unos brazos ajenos se aferran a
otra espalda prójima,
esa boca que no pronuncia palabras mágicas
se cuelga de aquellos labios aún mito de una historia,
algunos dedos apuntan rápidamente los detalles de aquel cuerpo
como quien toma nota de un libro
antes de colocarlo en su acostumbrado lugar,
cada pieza se despide de sus similares
con un movimiento de olvido y añoranza
que abandona la memoria táctil de lo aprendido;

es entonces,
cuando empiezo a reír,
no hacia afuera, más bien hacia adentro,
entendiendo que ésta vez soy yo quien se marcha
dejando este capítulo terminado,
sacando el separador de tu página predilecta,
tramando un adiós magistral y sin retorno,
ni hasta luegos furtivos y ocasionales
para rememorar una lección
que hace tanto tiempo aprendimos;

ésta vez soy yo quien se va,
tú puedes quedarte,
yo me marcho…

Por si acaso

Hoy en cambio me he quedado
con los ojos abiertos y secos,
ya no espero nada
de esta casualidad,
me atrinchero en una tranquilidad que espanta,
me paro inmóvil,
luego avanzo despacio,
las palabras salen como si otro las dijera,
otro que definitivamente no soy yo,
salen como nudos ajustados
trenzados por mis cuerdas vocales;

y mis ojos continúan abiertos y secos,
puedo mirarte y no sentir que me estanco,
ni que envejezco,
tampoco siento que muero si te veo,
el corazón a penas palpita un pinchazo leve
del viento colándose por alguna aurícula o válvula descuidada
cuando distingo
tu imagen en medio de la cerrazón;

y mis ojos permanecen abiertos y secos,
tu cuerpo dogmáticamente compatible al mío
apenas si es ahora
ergonómico a mis manos,
un acorde que entona mis notas y viceversa
y hoy se ha vuelto más un mito que una promesa;
y estos ojos que te miran
ya sin tiempo, sin lágrimas
sin futuro, sin verbo,
sin miedo y sin esperanza,
siguen mirándote mientras te adentras en la lluvia
y permanecen abiertos y bien secos, por si acaso.

Thursday, March 12, 2009

Saturno


En medio de la noche
a través de la retina del telescopio
alumbra Saturno con toda su dérmica superficie
su brillo es tan intenso
que parece ser más bien, no uno sino,
dos planetas en la oscuridad,
gemelos astrales
en medio de un universo de
cráteres diminutos, imperceptibles y humeantes
cuyo vapor escapa en círculos
alrededor de las esferas suspendidas
por la gravedad precisa del tiempo,

la suavidad de los polos adornados
de areolas pigmentadas por el paso de los cometas
apuntan hacia el infinito,
mientras me pierdo en una rotación leve
de su contorno,
alcanzo a ver las estrellas en la ventana,
y pienso
en cómo hoy,
los astros están tan cerca de mi almohada
cuando tú duermes sobre el lado oscuro de la luna
que alumbra el costado izquierdo de mi pecho.

Monday, February 09, 2009

Anotaciones








Allá quedan
el ocaso,
los árboles,
la laguna cotidiana,
los niños y sus barquitos de papel,
mi remo,
tu ola,
mis manos,
tus pies;

también quedan el pasto y los juncos,
las garzas curiosas,
las ramas de los cipreses,
los sueños que guardé en el armario,
los ojos en la ventana,
mi diario en tu cajón;

esperando no olvidar los detalles,
los lunares en tu espalda,
tus dedos en mi cicatriz,
tu hombro consolador,
tu abrazo que abrasa,
tu vientre acogedor;

tomo nota de tus comisuras y tus mejillas,
de lo que dicen tus ojos,
también de lo que no dicen;
apunto nuestros suspiros,
pero no los cuento,
espero que sean muchos;
escribo nuestras conversaciones,
para cuando llegue la noche
repasar aquellas anotaciones
tan simples y tan transcendentales,
cuando tú
estés lejos.

Pronósticos

Hay silencio,
en él se cuelan el techo y las paredes
las ventanas entreabiertas
las persianas que resuenan;
hay silencio,
en él se tamizan,
las plegarias de las ranas al cielo
esperando la lluvia,
también el canto de las cigarras y los escarabajos;

Luego las palabras irrumpen la afonía
se infiltran los recuerdos y las querencias
asisten las frases deseadas,
bienvenidas,
esas que son extrañadas antes de ser dichas;
hay palabras,
entonces se inundan los ojos
los oídos resuenan
los tobillos se mojan
el pecho se ahoga
el corazón se llena de sonidos.

Luego concurren los pretextos
resonando entre los ecos,
susurrando las preguntas y las dudas,
esas inconformes;
hay pretextos,
entonces las palabras huyen,
los ojos se secan
los tobillos se escurren
el pecho se enjuga
el corazón guarda sigilo.

Y así aparecen de nuevo,
las ganas de que llegue el silencio
que se cuele por el techo y las paredes
por las ventanas entreabiertas
haciendo resonar las persianas,
mientras yo me quedo
en su quietud,
oyendo las plegarias de las ranas, el cielo,
la lluvia, las cigarras y los escarabajos.

Friday, February 06, 2009

Obituario

"…yo no sabía que no tenerte podía ser dulce,
como nombrarte para que vengas aunque no vengas

y no haya sino tu ausencia tan dura
como el golpe que me di en la cara pensando en vos…"
- Poco se sabe (Juan Gelman) -

Incompleto, mutilado,
parcial, fragmentario,
nadie me dijo que así
veníamos al mundo;
y que de tarea teníamos
que concluirnos, refaccionarnos,
complementarnos, integrarnos;

nadie me avisó,
no vino en el manual,
ni en las indicaciones del crucigrama del diario,
no estaba en las instrucciones del rompecabezas del armario,
no venía en la etiqueta de la piel que me puse ayer
y que quería dejar colgada en tu patio;

tampoco me dijeron
que el tiempo no era un aliado,
que la noche venía
y que en un pestañeo
antes de que siquiera piense
que podía acabar todo,
el telón se cerraba tristemente
para dejarme del otro lado del escenario,
recibiendo las flores, los elogios y los llantos.

Nadie me lo dijo,
pero empiezo a entender
que estamos sobre estas suelas
para apurarnos, mejorarnos,
pulirnos, retocarnos,
y sobre todo para juntarnos,
hacernos uno, bailar un bolero o un tango,
no para cantar himnos solemnes
ni para guardar silencios de lutos pasados.

Nadie lo dijo,
si alguien lo sabía no lo dijo,
qué enigma difícil
y adivinanza compleja,
con pistas escasas,
migajas de pan desaparecidas,
deber de vida,
entender que así veníamos a este mundo,
con el único compromiso de encontrarnos,
a la mitad del puente para abrazarnos
y no quedarnos en las orillas esperando;
comprender que llegamos,
con la sola tarea de remendar, tus pies y los míos,
y que yo sea el ojal y tú el botón
de una misma camisa por la que respiramos;
con la oportunidad de sumarnos,
no ser menos o más,
sino más bien de completar
las cuerdas y amarras
que le falten a tus vidas
y las mías.

Nadie lo dijo,
pero pienso que estamos aquí
para consumarnos, llenarnos,
estrecharnos,
dejar una huella o dos o tres,
sentir que comenzamos.

Nadie te lo ha dicho,
y espero ser yo quien te susurre esta vez
que estoy aquí para abrazarnos,
completarnos, reintegrarnos,
hacernos uno,
bailar todos los boleros y los tangos
y no guardar ningún luto, ni silencio;
nadie te lo ha dicho,
y espero ser yo quien te grite esta vez,
que quisiera que comencemos y terminemos
juntos este boceto.

Tuesday, January 13, 2009

Humedad

Los dedos siguen quietos sobre la mesa
apenas se mueven,
los ojos siguen fijos en el papel
ni siquiera se despabilan,
las pestañas están secas
y las retinas bien abiertas
esperando a que aparezcas;

los oídos son pozos vacíos
a penas resuenan,
las mejillas son una patria huérfana,
la frente una orilla olvidada,
los labios, un trampolín
al borde de una pileta reseca,
esperando a que aparezcas;

ante los campos desérticos de este paisaje,
que precisan ahogarse en tu aliento,
humectarse en la calidez de su cercanía
sumergirse en los rincones de las comisuras esquivas,
hallarse en el juego de sus arcos traviesos,
ahogarse en la caricia jugosa de su mordida,
para naufragar en la humedad de las esquinas,
al final de este encuentro.

Thursday, January 08, 2009

Nota Reversal

El asunto del oficio habla de las precisiones,
de aquellas solemnes
ancladas en tus dedos mientras me hablas,
mientras te miro y mis pensamientos vuelan,
y tus zapatos y los míos siguen amarrados a la tierra.

El objeto del escrito habla de las solicitudes,
de aquellas formales
colgadas de mis anteojos mientras no estás,
mientras redacto mi última tentativa de poema,
pensando en pegarle alas a estas letras.

La presente comunicación quiere escapar
a las precisiones, a las solicitudes, solemnes, formales,
y sobre todo quiere escapar del frío,
para tocarte los dedos,
mirarte a los ojos,
desatar tus zapatos y los míos,
dejar de colgar los deseos en los anteojos,
y hacerlos abatirse entre las letras
que yo dibuje en tu cuello,
y hacerlos volar entre las letras
que tú escribas en mi espalda.

Confesiones

En medio de esta despedida de una sola acera,
de este adiós silencioso y sin motivo,
que me abandona al otro lado la calle,
y me olvida bajo la lluvia fría,
sin respuestas, sin palabras y sin vida;

me declaro culpable,
de las cartas incendiarias bajo tu puerta
de las granadas de pensamientos arrojadas en tu buzón
soy culpable y lo confieso de tentativa de secuestro
a tus memorias, a tu sombra ausente, a tu lado del colchón;

me declaro culpable,
y sin cometer perjurio ni escapar a tu condena,
en este vacío inundado por la luna llena,
confieso que soy quien roba tu reflejo en la ventana,
quien desgasta tus fotos con sólo mirarlas,
quien acecha tu umbral esperando algún día
dejar de hacer más confesiones,
y liberarme de los veredictos del olvido,
para declararme inocente de tu recuerdo,
y sentir tan sólo que he vivido.

Monday, December 08, 2008

Hiroshima

"On se rencontre partout dans le monde. Ce qui importe,
c'est ce qui s'ensuit de ces rencontres quotidiennes."
Marguerite Duras

…Probablemente cada uno traiga consigo a esta cita,
su propio pueblo y detrás de éste
se halle una patria con su historia,
con su río, sus niños, con su memoria,
alguien sentado en un puente,
alguien que mira el río,
un niño que se para en la memoria;
también las tristezas, la guerra, los muertos,
los que vivieron para contarlo,
también los heridos que se supieron salvos,
y los muertos a los que sólo queda mencionarlos.

Probablemente cada uno traiga consigo a este encuentro,
nada más que las manos y los ojos,
y detrás de ellos, se hallen
nada más que las uñas y los labios,
y no las palabras, ni las diferencias, ni el pasado,
que se vuelven a veces tan pesados,
para flotar entre los sueños;
mientras anidan en el vientre las manos,
en la espalda tropiezan la uñas,
en los ojos descansan los labios,
también los hombros y las mejillas que a esa hora
se supieron prójimos,
dejando ir los suspiros a los que sólo queda enumerarlos.

Probablemente cada uno lleve consigo al final de esta casualidad,
su propio ocaso, y detrás de éste
se halle aquel relato de una tarde
donde en medio de lo que fue el pueblo,
la patria, el río, la memoria,
la guerra, los heridos y las bombas,
hubo espacio entre el péndulo y el horizonte
para soñar la paz…

Despedidas

(…A Helena por ser parte
de este encuentro…)
Despedirse siempre cuesta tanto,
y no es tanto la despedida, sino,
los encuentros en la inconsolable memoria,
los que duelen;
esos interminables, los eternos adioses
que no acaban de alejarse,
y agitan una y otra vez su mano
desde el umbral del recuerdo;

como si los recuerdos tuvieran manos,
y éstas pañuelos que se deshacen en la silueta
que dibuja la cortina en las tardes soleadas y cálidas
vestidas de vacío y ausencias;

como si las cortinas terminaran en olas,
y éstas alimentaran un tsunami
que se ahoga aquí en este risco
debajo de mi cuello,
y se desvanecen en el viento que exhalo
cuando pienso que he olvidado;
para entender al final,
que los adioses nunca terminan
porque de alguna manera aprenden
a colarse por la ventana
atravesar las paredes
tocarnos el hombro en la noche
y convertirse en apariciones de la memoria.

Saturday, September 27, 2008

Cuando llegue la claridad

Hay luces, hay colores,
hay hombros, vientres,
rodillas, cuello, bocas,
ombligo, saliva,
hay destellos, hay entrañas,
encendido todo de luciérnagas,
de estrellas fugaces. Luego todo queda en la oscuridad.

Entonces se viste rápido ésta vez,
se pone la armadura,
la escafandra, las armas,
para que no la descubras;
es tan grande, es tan honda,
tan profunda,
que tiene escamas debajo de las plumas.

Se desborda toda,
y su voz es tan silenciosa,
que no grita, sólo suspira,
que no llora, sólo se ahoga,
que no dice nada,
sólo te abraza.

Se pone la bufanda,
los guantes, el abrigo, las medias;
para mirar al techo fijamente
imaginando que te habla
y tú entiendes,
mientras una lágrima hace un trampolín
para llegar a su pestaña y va dando maromas
sobre su mejilla.

Camina dando tumbos entre las sábanas
y al borde de la cama se pone
las botas, los tirantes rojos,
la camisa blanca;
y se sacude las alas
llenas de hollín y escarcha,
camina a hurtadillas
evitando que el peso de los pasos
rechinen en el entablado,
sobre la rendija de luz que
deja entrar la puerta,
y escapa,
para no ahuyentar tus sueños.

Quién sabe
si regrese al amanecer,
o deje en un rictus inmóvil
al cuerpo,
y lo abandone sin vida,
sin luces, sin colores,
sin hombros, vientre,
rodillas, cuello, boca,
ombligo, saliva,
sin destellos, sin entrañas,
sin luciérnagas, ni estrellas fugaces, cuando llegue la claridad.

Estampida Migratoria


“Lo nuestro duró, lo que duran dos peces de hielo
en un whisky on the rocks”

19 días y 500 noches -Joaquín Sabina





- Hombre migratorio: …Porque ya he estado entre tus piernas,
es que no puedo pretender lo inmortal…

* Mujer del tatuaje: …Porque vengo de tu vientre,
es que pretendo tu eternidad…

- Hombre migratorio: …Porque ya he estado en tus mares,
es que no quiero volver a desembarcar…

* Mujer del tatuaje: …Porque vengo de tus aguas es que añoro,
tus orillas que me cobijan hasta tomar fuerzas para cabalgar tus olas con voracidad…

- Hombre migratorio: …Porque ya me he embriagado de tus cometas,
es que no puedo quedarme en la oscuridad…

* Mujer del tatuaje: …Porque yo vengo de tus estrellas,
es que pretendo quedarme en la penumbra para mirar tu cuerpo a contraluz
iluminado por la claridad….

…Más para el final, como ya lo he dicho,
quiero dejarte claro una cosa: Porque vengo de tu vientre, es que prefiero quedarme en tu eternidad…

Saturday, July 26, 2008

Paseo de media tarde

Los parques toman un color especial
en esta temporada,
se puede andar solo
repasar las pinturas sobre la avenida
mirar las bufandas y los abrigos de colores
en los puestos del mercado,
ver girar las ruedas de las bicicletas y triciclos
observar a los pájaros y las hormigas
leer las placas de los próceres y monumentos
los letreros con nombres de árboles
pino, abeto, acacia;
quedarse con las pupilas abiertas
y los ojos cerrados,
sobre el pasto,
ver el cielo.

Los parques tienen un sonido particular
en este época,
uno puede abstraerse
oír las bandas de música en las esquinas y
frente al Teatro Nacional,
escuchar las risas y las conversaciones a lo lejos,
acusar el gorgoteo de las palomas y el tarareo de saltamontes,
el chirrido de las bicicletas y carricoches;
ocuparse del sonido de las fuentes y piletas,
del chapoteo en los charcos entre el empedrado,
e intentar adivinar si son los zapatos
de un niño, de una mujer o un hombre
quien hace resonar el agua inmóvil;
acurrucarse con los oídos despiertos,
sobre una banca,
escuchar el viento.

Los parques tienen un olor peculiar
en esta estación,
uno tiende a aspirarlo para llevárselo por dentro,
oler el algodón de azúcar y el caramelo de las manzanas
en las coloridas carretillas,
percibir el aroma de las flores y los árboles,
embriagarse con el olor del pasto y las hojas,
madera, polen, savia;
extasiarse con el olfato agudo,
sentado sobre el borde del camino,
oler la tierra.

Los parques tienen un sentido especial
en este momento
sea El Ejido, La Carolina,
la Alameda o el Metropolitano,
siempre pueden dejarnos llenos
de sus colores
de sus sonidos
de sus olores
y llevarse
lo que traemos en el pecho.

A media luz

La casa está tan vacía sin vos,
a veces me pregunto si te extraño,
si este sentido desalmado de añoranza
no es más que un simulacro
de angustia temerosa y de fobia,
a los espacios desocupados,
a las tardes con persianas
sin sol, con frío, con lluvia, con cielo gris.

A veces me inquieta saber
por qué has dejado todo tan solo,
por qué abandonaste tu sombra colgada en la ventana,
tu risa grabada en los cojines de la sala,
tu cara tatuada en el techo de la habitación,
la marca de tu peso en el colchón,
el pestañeo de tus ojos en el reloj.

A veces me cuestiono
a media luz
y pienso,
que lo dejaste todo puesto
tan estratégicamente
para que empiece a recordarte.


(Translation to English)

In a half light

The house is so empty without you,
sometimes I kind of wander if I miss you,
if this sense without of longingit
is not more than a simulacrum
of fearful and phobia anguish,
to the unoccupied spaces,
to the afternoons with curtains,
sunless, with cold, with rain, with gray sky.

Sometimes it disquiets to know
why you have left everything lonely,
why you abandoned your shadow hanging at the window,
your laugh recorded in living room's cushions,
your face tattooed in the room's roof,
the mark of your weight in the mattress,
the winking of your eyes in the clock.

Sometimes I wonder
in a half lightand I think,
that you left everything located in one order
so strategically,
because you wanted that I start to remember you.

Wednesday, July 23, 2008

Preámbulo Constitucional

Hablo con el corazón,
los silencios nunca son buenos,
a menos que hablemos del silencio
para escuchar el mar,
para oír el canto de las aves,
el murmullo de los árboles,
entre otras ocasiones especiales
y estrictamente necesarias e irreductibles;
en estos casos el silencio es más que bienvenido,
porque resulta que del otro lado
hay alguien que habla y otro que escucha,
hablan el mar, las aves, los árboles
y otros interlocutores válidos e importantes.

Discúlpame,
porque siempre uno puede resultar estúpido
cuando escribe una carta como ésta,
en estos tiempos cuando la gente casi ni escribe cartas;
en todo caso y pedidas las respectivas disculpas,
quiero decir que este silencio no ayuda,
no avanza, no dice nada, nadie escucha,
y tal vez como siempre quien menos escuche sea yo;
porque para variar,
de repente hace largo rato que no ejercito el diálogo,
presencial, sincero, de manos limpias,
de cara lavada.

En fin,
me pregunto porque te vas,
porque te quedas, porque no hablas,
porque no peleamos y discutimos y ya...
hallamos una solución, un consenso, un trato,
o morimos en el intento o decidimos no seguir intentándolo,
pero esto es mejor que nada,
esto es mejor que el silencio,
que la indiferencia, que el no entender;
esa sencilla razón tan compleja
de tener un prójimo y por lo menos intentar hacerle feliz.

Pero hablemos, lloremos, riamos...
que no haya silencio,
extendamos estos puentes de frases solidarias
para cruzar la frontera constituyente
a través de sílabas revolucionarias
y en ejercicio originario
del pleno poder de la palabra,
nuestras bocas decreten y establezcan
una nueva Constitución.

Monday, July 21, 2008

Desde adentro

"...Llorar improvisando, de memoria.
¡Llorar todo el insomnio y todo el día!..."
Llorar a lágrima viva
Por: Oliverio Girondo
Ed. Proa, 1932

El pronóstico del tiempo
amenaza con presagios de lluvia,
el pecho, la garganta, la frente
empiezan a empaparse;
nos abraza una brizna que viene del vientre,
desde las vísceras hasta la columna;
nos invade una garúa que sale por las costillas,
desde la pelvis al esternón;
nos acusa una llovizna que fluye de la médula,
desde hueso hasta la epidermis;
y uno empieza a enjugarse la lluvia con las manos, con las pestañas, con las mejillas;
la lluvia sigue cayendo
con gente o sin ella,
mientras duermo y también cuando mis ojos montan guardia en vigilia;
llueve con angustia y con locura
llueve con pena y con risa,
llueve
y uno se moja todo,
y se empapa desde adentro y viceversa
desde afuera hasta el revés,
limpiándose por dentro,
inundándose hasta el cuello,
declarándose en emergencia
sin hacer nada sólo llorar,
hasta ver los muebles de la casa naufragar,
los libros, las lámparas y las fotos flotar,
la cama, las botas y la ropa zozobrar,
todo en una tempestad de lágrimas
con presagio reservado,
con alerta roja,
con toque de queda;
y uno sólo espera a que escampe
y se sequen las nubes,
hasta que las aguas
se replieguen a nuestros pies,
hasta que se abra el cielo
y la tierra húmeda con olor a café
deje florecer los parques,
los edificios
y las calles de la ciudad.

Tuesday, February 19, 2008

De minimalismo y feng shui



"...El problema de los vacíos no son los vacíos en sí,
son los espacios, las ausencias, las horas en pena;
el problema de la decoración no es la decoración en sí,
sino cómo está colocada ineludiblemente en la habitación,
tu cara de frente a la mía enmarcada de memorias de nogal,
tu collar en la mesa de noche enredándose como coral lista para atacar,
las minas antipersonales que olvidaste estratégicamente en el campo de paz,
y el aroma de gas pimienta que de vez en cuando llega y me hace dar ganas de llorar...

Como ves, al final de la noche todos nuestros problemas se resumen
en cuestiones de estilos
de minimalismo y feng shui..."
______________________________________________________

Mujer del Tatuaje: Esperemos que la bombilla siga prendida, por lo menos de vez en cuando, por lo menos intermitentemente, como luciérnaga en la lluvia, como raíz incandescente en la oscuridad del bosque... En todo caso, gracias por ser luz, y no sosiego.

http://cronistadelamor.blogspot.com/2008/02/decorando-el-vaco.html

Wednesday, September 26, 2007

A Eva

(A una cenicienta moderna, por la zapatilla de cristal
que dejaste olvidada en el umbral)

Desde el comienzo de los tiempos
curiosa bella durmiente de los cuentos
te pinchaste el dedo
y muy inteligentemente decidiste
que no te quedarías a esperar a Adán,
ni a príncipe azul alguno;

rebelde Eva en el paraíso
nunca quisiste quedarte atrapada
en las costillas del mundo,
tú probaste todos los frutos de esta tierra
los colores suaves de la primavera
en los troncos de los abetos y jacarandás,
las hojas cálidas del otoño a tus pies,
las aguas abrasadoras de fuentes de cristal,
y también las bayas
y también las espinos;

valientemente supiste apostar
por paraísos distintos,
nunca te cansaste de auscultar/ palpar
el latido de la tierra
el pulso del universo
y las cosas;
no te asustaron ni el hálito
de los dragones,
ni el espanto de los maleficios;

armada hasta los dientes
con polvo de estrellas y deseos mágicos,
te pusiste tus alas de hada y echaste a volar;
hasta ser la lluvia entre las flores,
las nubes detrás de la ventana y más allá,
el rocío sobre los pétalos en la mañana,
los pigmentos del arcoíris en la oscuridad;

vagaste entre la bruma libre de tus sueños,
hasta quedarte dormida para siempre,
en el regazo de la luna llena
que alumbra este lado de la acera,
junto a un árbol del Edén.

Monday, September 10, 2007

Invisible

El viento me dice que estás ahí
cruzas y el eco hace melodía
en tu cuerpo de cristal,
como campanitas de ángeles colgantes
que anuncian la llegada,
apenas si tu estela parece
una sombra entre los bombillos encandilados
de la tarde;
caminas entre la gente,
mirándolos,
saludas con tu cabello al viento
y tus ojos hablan de días
sin noches y sin horizonte,
eres transparente.

Los transeúntes van ocupados
sentados en vagones
apresurados,
embarcados en péndulos rutinarios,
ni siquiera advierten que sigues ahí,
no te oyen, no te ven,
tú, no tienes color.

El aire gris de la ciudad
no apaga tu aroma de inocencia,
que colorea con un pincel rojo
en el costado de mi parabrisas
mensajes con memorias
de días mejores que sueñas,
en tanto,
muda de pigmento el tiempo
y marca nuestro pronto adiós.

Mientras cambia la luz
tú, ya te estás despidiendo;
en ese momento empiezo a distinguirte,
mientras te vas adentrando
en la noche,
con todos los colores de tu sonrisa
de tus mejillas, tu pelo y tu listón;

tus pequeños dedos me regalan
una flor incompleta
a cambio de mi descuido,
yo alcanzo a terminarla
en el último instante,
cuando tu mano se despide
con un guiño,
y yo, me quedo sólo
con el pétalo invisible de tu mirada
en el bolsillo de mi camisa
junto a mi pecho.

Thursday, July 12, 2007

Cronología armónica


Me escapo y fluyo
ya no hay moldura, no hay ventana
sólo horizonte, sólo cielo
soy levemente un sentimiento
una idea fugaz
pensada por un cometa

Y me elevo y vuelo
ya no hay tierra, no hay suelo
sólo viento, sólo brisa
apenas si soy una hoja
un diente de león
mecido por el aire

Y me diluyo y desvanezco
ya no hay reflejo, ni pigmentos
sólo claridad, sólo resplandor
soy escasamente un destello
una luciérnaga
en medio de la noche

Me dejo llevar y floto
ya no hay borde, ni límite
sólo notas, sólo acordes
soy ligeramente un sonido
un eco de montaña
susurrado por ti.

Friday, July 06, 2007

Canción de abril








Te acurrucas suave en mis párpados
y tus formas de recuerdo
se tienden sobre el acolchado,
tu mano tierna y liviana
se acomoda en la mía
mientras tu mirada se desdibuja tímida
en una esquina de la ventana;

te esparces a través de cartas y portarretratos
bajas despacio los escalones de mi repisa
y entre los libros y las memorias para olvidar
te vas escurriendo en medio de los caminos
de cosas que nos dijimos
y no hicimos,
de cosas que quisimos
y sin querer, dejamos de hacer.

Hoy, tu imagen es sólo un reflejo
entre los árboles y los edificios
de mi ciudad,
tu esencia es una lágrima de chubasco
en mi hombro,
una gota de luna perdida
que apenas me toca la cara
cuando el cielo amenaza
con ganas llorar.

Wednesday, April 18, 2007

Muchacha ojos de ayer

(Intromisión al Mundo bipolar)


El ayer siempre llega,
querida muchacha,
a veces se instala en el sofá
y se fuma poco a poco los recuerdos;
más su aroma vaporoso de memoria
nos acompaña sólo hasta los escalones,
hacia arriba o abajo de la casa;
nunca nos abandonará en el sitio adecuado;

lo importante es saber,
que siempre habrá otros invitados,
que vienen con lujuria o con remanso,
para llorarnos o abrazarnos y dejarnos recostados
en otros rincones de la casa.

Tuesday, April 17, 2007

Pesca fugaz

Se abre tierna la noche
traga ansias de estrellas
devora, arrasa, llena
todo sobre la faz del mar;
su cabellera de nubes
acaricia susurrante
el vientre del océano
entre los vértices del horizonte
y el paisaje astral;

más allá de mi ventana,
ella lanza sedienta
no se cansa y juega
a pescar con hilos de luciérnagas
saltarines cometas;

más allá de mi ventana,
ella arroja ávida
no se rinde y apuesta
a sorprender en sus redes noctámbulas
cardúmenes de luz que danzan
y su aliento cósmico atrapa;

y en la oscuridad de su sombra
suave y tibio redil donde se vierte todo,
todo el firmamento en un abismo lunar
se acurruca apacible mientras las olas duermen,
mi pesca fugaz.

Tuesday, March 27, 2007

Alevosía

(Conversación con la Princesa del Círculo Polar:
“Del amor pacífico al amor insurgente”)

No me resigno a olvidarte,
a renunciar a este enigma,
a cesar este asunto pendiente,
a abandonarme a un lado del camino
a quedarme contento, a dejarme tranquilo;

no me someto a las reglas del mundo,
a desertar de las líneas del frente,
a esquivar el pecho a las balas,
a flaquear mi estrategia en combate,
a permanecer impávido, a pasarme dormido;

porque para estremecer lo que siento
mis ojos necesitan volver a saltar verjas,
mis pensamientos precisan esconderse en el armario de tu pieza,
mi pecho demanda ahogarse en tu aliento,
mis manos exigen colgarse de los balcones y tejados de tu templo;

porque para quedarme dócil y aburrido
despacio en la calle, caminando sin latido,
prefiero soltarme al viento travieso,
zambullirme agitado en el túnel del tiempo,
saludar reñidor y pendenciero al péndulo
y decirle rebelde, me quedo insurrecto.

Arena blanca


La espuma de las olas al atardecer
quiere contar una historia de otro mundo
que hay debajo de nuestros pies,
más allá de los caracoles y erizos,
escalones de guijarros esmeralda y rubí,
conducen a una alfombra de algas tornasoles
que danzan sin fin,
guiando hasta tu casa coralina
en el fondo del azul;

sabias tortugas marinas susurran tu llegada
al viento apacible del océano,
cuentan que una mañana de abril
bajaste envuelta de sol
vestida con rosas blancas y amarillas
calzada con zapatillas bordadas en flor,
peces de colores hicieron corte con arpas melodiosas
para verte llegar;

hipocampos y medusas bailaron alegres
y nadie se cansó de festejar,
cuando la noche irrumpió tiernamente la celebración
las aguas murmuraron canciones de cuna
para arrullar tus ojos,
y acariciar tu rostro,
con pétalos de luna.

Ahora las luces de tu colorido
siempre están encendidas en el fondo del mar
se quedaron para cuidarme
y velar mis pasos sobre esta playa,
al otro lado del umbral.

Más yo te extraño, cada día
y aunque las olas hacen cosquillas a mis dedos
trayendo mensajes tuyos
empapados de alegría y serenidad;
y aunque envíes la brisa marina
a llevarse la nostalgia del ocaso en mi sien;

siempre espero en el crepúsculo verte llegar
con tu sonrisa y cabellos al viento,
por el rastro de arena blanca
que dejo en el sendero para ti,
con antorchas de luciérnagas
y libélulas cual pajes de carruaje,
que guíen tus pasos desde el azul
hasta mis sueños, sólo para abrazarte.

Tuesday, March 06, 2007

Arrullo de invierno

La lluvia cae
dentro y fuera de la casa,
goteras se cuelan
entre los pliegues del techo,
las nubes dicen que no parará;
el sol, seguro esta tarde
se queda a guarecerse junto a las estrellas,
en un rinconcito debajo de alguna flor
junto a otros escarabajos y cigarras;
las gotas se oyen tristes,
en el tejado de cartón;
las ventanas cansadas
empiezan a quedarse dormidas
en el sofá,
y sueños de días despejados
concurren devotos a la romería
con paraguas tornasoles
e impermeables de colores,
para rezar tu nombre / arco iris.

Friday, January 26, 2007

Del beso a la vida

Detrás del beso, están los ojos;
detrás de los ojos, está el alma,
detrás del alma, está la vida;
detrás de la vida un mar de ansias que termina nuevamente en un beso...

Friday, January 05, 2007

Tictac

Tic,
son las seis y cuarto
la tarde pierde su rubor y
te hallo en un asiento del tren;
tac,
mi mirada viaja de mi muñeca
a tu rostro con la velocidad del segundero;
tic,
las pupilas traviesas se trenzan
en un abrir y cerrar de ojos,
tac,
el rubor de las mejillas deja caer los párpados tímidos
para volver a encontrarse en las esquinas de nuestras ventanas
desde las cuales se asoman sonrisas de media luna
que llaman a voces a nuestros labios;
tic,
las palabras en mi lengua forman una revolución
por escapar de la boca
para empezar una crónica que comienza en tus dedos,
sube por mis venas,
abraza tu espalda, estremece mis hombros,
agita sus alas en tu ombligo, se encarama en mi nuca
y se mete en tu pecho;
tac,
empiezo a despertarme con los colores de tu rostro a mi lado, tu relieve en el costado derecho de mi bosque me susurra dulcemente la ternura de fechas y flores que germinan entre los guijarros de nuestros anhelos y se desvanecen sobre el café que olvidé en la mesa cuando te robaba un beso antes de marcharnos hacia el mundo y embebernos del ritmo del péndulo;
tic… tac... tic… tac…
tic,
en una prórroga suspendida de ausencias
se ahogan impacientes tus ansias y las mías
los días comienzan a perder rápidamente sus hojas y pétalos
y los matices del paisaje se decoloran
en un calendario de rutinas;
tac,
los granos de arena
en la botella se acaban
para pasar al siguiente giro de manecillas;
tic,
las puertas del vagón se abren y despierto;
tac,
tu asiento vacío me habla del tiempo
mientras la estela de tu aroma
se pierde en el siguiente minuto
sin saber
si este sueño
hubiera podido ser
un pasaje
de nuestra historia...

Thursday, January 04, 2007

Sonata de morriña

Cóncava y tornasol
mi espalda queda atrapada
en el cristal,
la luz atraviesa los bordes
de esta herida abierta
destellando en mis pestañas
el rocío matinal de las flores
cuyos pétalos rojos entraña
se abrieron al alba ayer,
mientras una voz que se colaba
en las paredes del espejo
se consumía lentamente al amanecer,
su eco muere en el camino
envuelto en una estela de cerrazón
condenándose a tu ausencia.

Thursday, November 23, 2006

Serenando

Por ahí ando yo,
como una garúa a tu alrededor
pronunciando tú nombre...
a veces es difícil saber cuando
parará de llover
y saldrá el arco iris
aunque esto signifique irreductiblemente,
que habrá parado de llover.

Friday, November 17, 2006

Epitafio

Soy yo,
cuando te hablo de tus frutos, de mis flores,
de tus hojas, de mis brotes;
soy yo,
cuando me convierto
en las copas, los árboles,
ramas, raíces;
soy yo,
cuando te hablo de mi parque, tu barrio,
mi casa, tu patio;
soy yo,
cuando soy quien quiero ser,
cuando soy quien soy,
cuando soy quien tú quieres,
incluso cuando intento ser quien no soy,
para que desde tus frutos hasta mis brotes
desde tus árboles hasta mis raíces,
y desde tu parque hasta mi patio,
todo encaje en este enigma eterno,
entre la distancia que hay
de tu ojo a mi pecho;
porque a final de cuentas,
y después de todo,
también soy tú.

Wednesday, November 15, 2006

Mar

El futuro también tiene su historia «Embarcarse.
Uno no sabe qué barcos encontrará,
qué tempestades tendrá que soportar,
a qué puertos tendrá que llegar.
Parte, sin haberlo previsto todo, y llega. [...]
Naturalmente siempre habrá algún riesgo.
Pero esto no impide partir.»P. Louis J. Lebret, Principios para la acción, 1944


Quién sabe qué sortilegio
traes a mis ojos cansados de mirar
que acaricia mis pies y arrastrando mis tobillos
me invita a abandonar estas huellas,
para sumergirme en tu vientre de jugo lunar;
los días son más cortos
y me siento naufragar en tu eternidad,
las olas vienen y van,
la noche cae,
la cerrazón se apropia la superficie
y yo me aferro a tu costado para salvarme.

_________________________________

Hombre de Júpiter: Soy prudente con mis desenfrenos, prefiero dejarlos tranquilos que desordenarme en ellos, porque no sé a dónde me puedan llevar.

Mujer lunar: Si hace cinco años hubieras dicho eso, esta historia sería otra y nosotros seríamos los mismos.

Atacama

La espesura de las dunas
se yergue atribulada
al pie del horizonte,
avanza mi soledad sin saber
donde me llevarán mis pies,
busco entre la arena sin mar
el verde y el azul
en el que mis ojos puedan recostarse
al menos una vez más
si hay oportunidad,
para volverte a mirar.

Tuesday, November 14, 2006

Camino de Regreso

Tu mirada se queda congelada en el horizonte, sigues viviendo eclipsado en la aurora de otra ciudad, tus pestañas ya no alcanzan a quedarse en el andén del Ferri, cerca de Estación Retiro. Los botones de tu camisa intentan huir para regresar sobre sus pasos, tu cabello se enreda en el viento de la primavera y hace esfuerzos por aferrarse a las flores de un tímido ceibo.

Yo te contemplo desde lejos, tu imagen se vuelve reflejo en la ventana y mis ojos no consiguen acusar los detalles de tu rostro vagabundo, que mira una alfombra de diminutos pétalos amarillos acurrucados debajo tus gastados zapatos.

No es fácil seguir la pista de pasos andariegos, desde tu casa en Recoleta hasta la Plaza Francia. Llegas y te tumbas sobre el pasto humedecido y te mojas de cielo hasta los labios; yo en cambio te persigo con mi pupilas para soñarte a mi costado; imaginando en el ocaso, que camino de tu mano sobre las nubes de la calle Corrientes y que me llevas colgada en tu cuello de bufanda gris. De repente, todo se esfuma, para advertir que te has marchado, abandonando sólo las formas de tu cuerpo sobre la hierba; que al igual que yo, ya empieza a extrañarte, cuando tu ausencia nos despide hasta el próximo domingo.

Todos los días intento descifrar el enigma que llevas en el pecho, y hago esfuerzos para que mientras acarreas tus pesares y tristezas en el sombrero, mi aliento arrebate junto a la brisa de la ventolera entreabierta, el turbante de lágrimas que te pusiste desde el invierno.

Quién sabe, cuál es tu historia, ni qué secretos y heridas ocultas en el bolsillo de tu abrigo, sospecho que cual niño de un pequeño barrio escondes entre tus dedos: un caramelo, una resortera, tres canicas, un peso para comprar dulce de leche y tu sonrisa de angelito de barro; tal vez junto a todo esto, encuentre trozos de papel con bocetos de poemas, una servilleta con acordes y pedazos de estrofas de tu última tentativa de canción; tu vitela, una copia de cronopios y famas de Cortázar, y flores de un jardín cercano; como huella de esta última época de rebelión.

Aquel día me crucé contigo en la florería cerca del Parque Chacabuco, comprabas un manojo de cartuchos blancos, y yo me abrazaba a un atado de rosas rojas. Tus ojos se cruzaron con los míos, y dejaron nacer en tus labios la sonrisa de luna embrujadora, que hasta ahora llevo conmigo prendida en mi oreja izquierda. No me dijiste nada, y mejor dicho, casi lo dijiste todo.

A veces no me queda más, que perseguirte por esas calles melancólicas y alegres, de viajeros de todos lados, que ya no saben de dónde eran, pero que ahora saben de dónde son, o quién sabe. Callecita, farol, abarrotería, plaza, mate, mesita de un pequeño café; teatro, detallitos de aquel pueblito grande, todo está ahí.

Pero este viaje por todos los campos y caminos, llega a su fin cuando después de pensarte a oscuras cada hora en mi memoria para verte regresar, sólo espero en vela, mirar contigo el alba reflejada sobre el mar. El tiempo me arranca las raíces para plantarme en otro suelo, y la tierra que sueñas despierto no puede ser nuestra.

Peregrino, yo sigo esperando a que vuelvas, para caminar por arterias y vientres que sean nuestro territorio, distrito de caricias tímidas, jurisdicción para las manos, comarca de la luz.

Si aún queda alguna lágrima en tu pestaña, y tu corazón te llama a regresar, toma la calle del Parque Chacabuco, trae las flores blancas y las cosas de tu bolsillo, olvida tu chaqueta en el pequeño café, avanza por la calle Corrientes, Plaza Francia y Recoleta, toma unos pétalos amarillos y las flores del ceibo... Cuando llegues a Estación Retiro, ya no lo pienses más, suelta tu sombrero al viento que entra por la ventolera, y vuela hasta tu hogar...

Aquí te espera una casa, que está sobre una colina, tiene un jardín sembrado de estrellas y los adoquines cubiertos de corales de perlas... Tal vez, ya no tengas que caminar más, aquí te aguardan siempre las cosas queridas, en cada rincón de mi morada. Deja tu equipaje en la puerta, que no haya más adioses, ni andenes tristes de portales de otros tiempos.

No dejes que se acabe esta estela de magia y se consuma nuestra voz, ahora sólo quiero sumergirme entre tus brazos, sanarte las heridas, acunarte en mi corazón, y ver contigo cómo germinan nuestros días...

Rostro

Hay días como éstos,
en que definitivamente
haces falta en todos lados,
te veo en cada cosa y
cada gente que miro;
aunque, puedo decir con franqueza que
lo más difícil de distinguir son los detalles
de tu rostro, de tus manos;
esos sí, sólo puedo encontrarlos
en tu patria y en tu alma,
en sus ciudadanos y su espíritu,
para los que mi voz
les ha hecho himno y versos,
mi entraña, suelo y vida,
mi esperanza, arco iris y canción.

Wednesday, October 04, 2006

Paisaje

Anoche me escapé por la ventana, anduve descalza entre el rocío lunar que iluminaba los montes, valles y parcelas de mi patria; fue sencillo perderse en el bosque, dormir en los descampados, cubrirse con estrellas, tomarte de la mano y bailar contigo la serenata de aquel viento nocturno, arrullándonos hasta el amanecer...

Más es fácil perderse en la noche, que nos aguarda siempre, sólo basta cruzar el umbral de la ventana que forma tu cuello, cuando te miro de espaldas en mi pecho, y asoma tu luna creciente en mis sueños...

Monday, September 04, 2006

Bocetos

... A la orilla del papel, en la esquina de tu cuello, por el borde de tu costado, en el pliegue de tu cadera, en el abismo de tus ojos, entre tus dedos traviesos... siempre hay sitios donde comenzar, terminar y ahogar la tentación...

Tatuaje Espiral



... Lo que él no sabía, es que ella lo esperaba en otro hostal, en otro cuarto, en otra cama; con la boca llena de miel, con los ojos llenos de alma, con el alma famélica por él, con los muslos colmados de luz del alba... Pero, definitivamente no era ella la que él había conocido, “ella” era otra, que él no recordaba porque sólo se había cruzado con ella en los pasillos del sueño; y como pasa a menudo con los sueños, son difíciles de recordar cuando uno se despierta, desnudo, sudado, complacido, mojado y feliz...
El problema es que esta nueva ella, lo esperaba en un hostal lejano, cuya dirección sólo era posible encontrar cuando él se dormía, guiado por un tatuaje espiral que se enroscaba en la espalda de ella y que al final de la jornada ya no era si no, el vientre de él...

En blanco y negro

Si se acabara el presupuesto
para pintar los colores del mundo,
si se robaran el degradé
y en la paleta los pigmentos,
y si sólo contara
con unos pocos trucos de magia
para hallarte en la oscuridad,
intentaría una forma más sencilla de mirar,
a través de mis manos catalejos
recorrería las formas del universo
hasta hallar tu paisaje lunar;
mis oídos cual radar atento
procurarían divisarte
en el horizonte austral de tus versos,
mi nariz colibrí policromo
buscaría en el viento el aroma de tus jugos en flor,
y mis dedos cual mariposas traviesas
de treinta y cinco grados,
se posarían sobre tus cálidas mejillas de casi treinta y seis
cuando me miras;
entonces seguramente me hallaría
en lo profundo de tu calor
sea cual fuere,
y aunque quisiera pensarte en tecnicolor
sólo me imagino hallarte
en azul, seguramente serías azul.

El niño de los cerillos

...Cajita de fósforos llena de ilusiones, sabes estremecer cualquier breve recuerdo en la historia de los niños ahora adultos, para encender imágenes más reales y cotidianas, embarradas de dedos de chocolate y boquitas pintadas de helado... Escaso en estos tiempos para ahora los viejos verdes que somos, que no olvidamos cuando éramos pibes, chiquillos o angelitos de barro...

La Plaga

...Súbitamente las tinieblas lo cubrieron todo, asfixiando angustiosamente los últimos vestigios de nuestro invaluable tesoro. Una vez, que la nada se enseñoreó en nuestras vidas, sentimos que todo había terminado y desesperadamente sin deseos de mirar atrás huimos hacia aquel portal que se había convertido en nuestra última esperanza, la cual nos transportaría a un mundo nuevo para reconstruir nuestra existencia y aprovecharla a plenitud, sin olvidar la irreparable pérdida que como lección de pesadillas nos contempla absorta entre los jirones del pasado...

Aún tú no habías nacido. Eran tiempos muy difíciles y la idea de una nueva generación no estaba en nuestro pensamiento, nuestras mentes sólo concentraban su energía para alcanzar la única meta posible: la supervivencia.

Los recuerdos como niebla de ensueños mágicos retornan a mi mente con visiones de cielos despejados y adornados por una estrella muy brillante que nos alimentaba con su luz y calor, revistiéndose al llegar la noche de una túnica oscura salpicada de pequeñas luces parpadeantes que rodeaban a la blanca lumbrera que endulzaba nuestros sueños, haciéndonos dormir plácidamente.

Una alfombra verde con perfumes misteriosos se desplegaba a nuestros pies, enredando en su espesura una variedad de seres que conjugaban el esplendor de la vida. En ciertas extensiones pululaban otros miles de curiosos seres en una sustancia líquida y cristalina que cubría la piel desnuda de la tierra. Aves en el cielo revoloteaban con alegría, deleitándonos con su melodioso canto que enunciaba la llegada de un nuevo día. Todas estas maravillas estaban envueltas por una capa de vida pura y transparente.

Como te imaginarás, algunos años después, la armonía fue quebrantada por un misterioso ente que astutamente supo hacerlo, pues nadie lo veía y los pocos que lo hacían callaban; porque de él obtenían beneficios materiales pasajeros, que disfrutaban cerrando los sentidos y el entendimiento, para evadir las señales de aquella presencia maligna que a pasos agigantados se incubaba.

Él fue infiltrándose en cada cosa y ser viviente, fue haciéndose cada vez más fuerte e incontrolable. Carcomía los bosques, desgarraba las montañas y calcinaba las selvas, transformando todo en un desértico infierno. Luego, empezó a envenenar el agua, convirtiéndola en masas de lodo repugnante que con el paso del tiempo terminaron aniquilando toda vida existente en ellas.

Él actuaba monstruosa e impredeciblemente, y aún así no lo distinguíamos, no salíamos del abismo de la inconciencia. Sólo hasta que empezamos a advertir de cerca los signos de muerte que caían del cielo, que proliferaban en la tierra y flotaban en el poco líquido vital que quedaba; comenzamos a buscar el por qué, pero ya era demasiado tarde.

Vi a los pájaros ser atrapados por sus negras garras, vi a los peces ser asfixiados por su nauseabundo aliento. Sí, lo vi, con miedo y con tristeza, porque lo arrasaba todo... absolutamente todo, dejando a sus paso sólo huellas de destrucción y desolación. Entonces, inesperadamente, en aquel omento una sensación extraña recorrió mi cuerpo, el aire estaba enrarecido, y supe que sería el próximo, una víctima más que no tendría donde ocultarse; porque al igual que todos, yo era vulnerable. Así, luché incansablemente, hasta que sucedió lo inevitable... Él empezó a invadirme, afectando cada una de mis células, consumiendo mis pensamientos, llevándome a la locura. Pero, sabía que tenía que ser fuerte, tenía que soportar y ayudar a mis compañeros a los que observaba ser atacados por lo mismo que me estaba destruyendo en ese momento.

Rápidamente nos hallamos infestados de úlceras dolorosas que nos mostraban que él estaba anidando en nosotros, haciéndonos tremendamente frágiles...

Nuestro mundo se estremecía en medio de una lluvia de lágrimas que brotaban del cielo, como protesta por su dolor. Y ante nuestra mirada atónita, se desencadenaron toda una serie de extraños fenómenos que semejaban las emociones de una tierra en agonía.

La otrora esfera mágica se despedazaba con tal estrepitoso estruendo, que llegó a retumbar en nuestros espíritus oprimidos y nos hizo despertar... recuperando entonces la esperanza que aún permanecía en nosotros, convencidos de que debíamos sobrevivir, nuestros anhelos se hicieron más fuertes para darnos el valor, que nos permitiría encontrar la salida entre las espesas sombras que nos cubrían.

De pronto, una paz interior nos embargó al divisar un pequeño resplandor que nos guió hacia el portal, aquella única alternativa de escape ante la hecatombe que fugazmente se aproximaba hacia nosotros.

... Y oscureció de repente...

De ese mundo que dejamos atrás, sólo quedaron las memorias de las guerras fraticidas y nuestra ofensa imperdonable hacia el don preciado de la vida, que fue otorgado con amor a la humanidad, para los hijos de los hijos de hombres, animales y de toda forma viviente; legado divino que destrozamos en aras de otro ideal, destruyendo y contaminando sin piedad.

Ahora, tú puedes admirar este portal, donde se enjuga cada lágrima de nuestros ojos al recordar el éxodo que tuvimos que experimentar, para alcanzar la libertad de nuestras almas, presas por la culpa de haber creado “aquello” sin medir las consecuencias.

Alégrate!, porque aquí ya no existen las penas, ni el dolor, ni la muerte; ni siquiera “la plaga” porque todo lo anterior... Ha pasado.

Friday, September 01, 2006

Hipocondría a Gotas

...Desde lo alto las miradas atónitas acusaban los miles de libros amontonados, temiendo que sobrevenga el estallido, de los textos que se estremecían resquebrajándose como cascarones de polluelos... No fueron hojas lo que emergió de ellos... eran niños, llenos de amor y sin miedo, que hablaban mil lenguas extrañas, contándonos historias de revoluciones de otros tiempos...

Thursday, August 17, 2006

De hipocondría a mito

... A veces muchos solemos ser libros, otros kamikazes, gotas de lluvia o granizo, probablemente yo quisiera ser libro y que alguien nos recuerde como un pasaje o breve capítulo en la vida de otros...

Mensaje de texto lunar

... Eres luz que se cuela en mi pupila hasta mi pecho y se escapa por mis poros como gotas de rocío platinadas al alba...