Esta cuarta postal,
empolvada con levadura seca,
es del color de un pan áspero,
que hace algún tiempo era suave;
mientras esta nota aguardaba la hora
de ser recibida por su destinatario,
le crecían en la superficie
un manojo de retrasos y excusas
que terminaron por secar las palabras de hambre y tristeza,
en el pasillo de la ausencia.
Esta postal,
que hace tiempo quería llegar a tus manos
se quedó olvidada sobre la mesa
mientras yo esperaba el momento preciso para ir a dejarla
mientras tú aguardabas el minuto exacto para pasar a recogerla.
Esta tarjeta, que tal vez nunca arribe a tus dedos,
- lo cual sería una pena -
llega sólo para sortear los lamentos y
preguntas con silencios largos cuando no estás,
los momentos sin palabras cuando te pienso,
llega sólo para intentar suplir nuestro abandono
robándole espacio a la implacable distancia,
esta postal, llega sólo para decir que sigo mirándote en el horizonte
aunque no estés.
PD: Hoy tu buzón tenía un aire melancólico…
...Y llegar donde las almas se transforman en aves rojas, cruzando los cielos en busca del amor infinito, ojalá algún día podamos rayar juntos el azul y transformarnos en parte del Universo...
Showing posts with label Postales. Show all posts
Showing posts with label Postales. Show all posts
Wednesday, July 07, 2010
Monday, July 05, 2010
Confesiones
Me gustaría que la cosa no fuera por cansancio
o por costumbre, peor por salud,
tampoco por obligatoriedad o soledad,
ni siquiera en el escenario más triste por vejez.
Me agradaría que llegue como dice la gente
que llega… sin avisar…
aunque malamente la espera
sabe a abandono, a desesperanza y a sequedad.
La cosa se pone grave y aún más urgente
cuando se quiere de verdad
y un extremo de la mesa encuentra, vaya uno saber por qué,
los argumentos más diplomáticos y burocráticos
para seguir alargando la cuestión
hasta donde aguante;
mientras el otro extremo de la mesa, vaya uno a saber por qué,
tiene tan claro y tan limpio el sentimiento
que se derrite por consumar la declaración
que hace rato su corazón ya ha firmado.
Como decía, la cosa se pone grave y aún más urgente
porque te quiero de verdad…
o por costumbre, peor por salud,
tampoco por obligatoriedad o soledad,
ni siquiera en el escenario más triste por vejez.
Me agradaría que llegue como dice la gente
que llega… sin avisar…
aunque malamente la espera
sabe a abandono, a desesperanza y a sequedad.
La cosa se pone grave y aún más urgente
cuando se quiere de verdad
y un extremo de la mesa encuentra, vaya uno saber por qué,
los argumentos más diplomáticos y burocráticos
para seguir alargando la cuestión
hasta donde aguante;
mientras el otro extremo de la mesa, vaya uno a saber por qué,
tiene tan claro y tan limpio el sentimiento
que se derrite por consumar la declaración
que hace rato su corazón ya ha firmado.
Como decía, la cosa se pone grave y aún más urgente
porque te quiero de verdad…
Monday, October 19, 2009
Aviso de epístola
Es probable que esta noche
llegues a casa y encuentres algo en tu buzón,
la banderola roja en alto desde lejos,
anuncia la llegada de este conato de carta
que no es sino, apenas una postal.
Esta, como podrás ver es de color azul y
habla de los puentes, esos angostos y hechos a mano
como también de los monumentales y concretamente fabricados;
si son estos o los otros, no importa mucho;
lo fundamental es saber de qué están elaborados.
El motivo de esta postal, no es explicar
las fórmulas arquitectónicas de aquellas estructuras,
el objeto de estas líneas es pedirte que independientemente
de los materiales que usemos en la construcción
de las bases trasatlánticas que comunican
tu orilla insular y mis costas continentales,
vayamos poniendo entre los cimientos
aquellas palabras fundamentales y
frases imprescindibles que hablan
de lo que sentimos clara y sencillamente,
que coloquemos entre pieza y pieza
esas respuestas que abundan dentro nuestro
y que nos inundan con sus razones como luciérnagas marinas.
Aquí desde la otra orilla,
espero que vuelvas sin ningún augurio y
con todas las promesas,
llegues a casa y encuentres algo en tu buzón,
la banderola roja en alto desde lejos,
anuncia la llegada de este conato de carta
que no es sino, apenas una postal.
Esta, como podrás ver es de color azul y
habla de los puentes, esos angostos y hechos a mano
como también de los monumentales y concretamente fabricados;
si son estos o los otros, no importa mucho;
lo fundamental es saber de qué están elaborados.
El motivo de esta postal, no es explicar
las fórmulas arquitectónicas de aquellas estructuras,
el objeto de estas líneas es pedirte que independientemente
de los materiales que usemos en la construcción
de las bases trasatlánticas que comunican
tu orilla insular y mis costas continentales,
vayamos poniendo entre los cimientos
aquellas palabras fundamentales y
frases imprescindibles que hablan
de lo que sentimos clara y sencillamente,
que coloquemos entre pieza y pieza
esas respuestas que abundan dentro nuestro
y que nos inundan con sus razones como luciérnagas marinas.
Aquí desde la otra orilla,
espero que vuelvas sin ningún augurio y
con todas las promesas,
para seguir construyendo.
Saturday, October 17, 2009
Correspondencia
(Ciudad de destino: Ningún lugar.)

Seguramente esta serie de cartas y telegramas,
de postales y sus estampillas grises,
lleguen por debajo de tu umbral
y pienses
que no hablan de ti, ni de nosotros;
sin embargo, sus dobleces y bordes recortados
arribarán sin miedo y con alevosía infame
desde todos los frentes y grietas
de mi continente.
Esta primera postal
de color verde
no tiene otro fin que exponer mis razones escasas
pero concretas
sobre nuestros silencios y lo que se llevan
mientras duran.
Mientras duran los silencios
yo me muero detrás de estas líneas
y su tinta de duelo y lágrimas se derrama
por aquellos momentos
que sin saberlo han fallecido vírgenes y solos
sin que los hallamos vivido profundos y felices.
Mientras dura este silencio
el de hoy, no el de mañana,
yo sigo aguardando el acuse de recibo de esta postal
y me despido diciéndote
que los silencios pueden salvarse
siempre y cuando los alumbren
las palabras descalzas y sin armaduras
las frases desnudas y tímidas
que tiritan de pena en nuestros labios
para ser dichas.
de postales y sus estampillas grises,
lleguen por debajo de tu umbral
y pienses
que no hablan de ti, ni de nosotros;
sin embargo, sus dobleces y bordes recortados
arribarán sin miedo y con alevosía infame
desde todos los frentes y grietas
de mi continente.
Esta primera postal
de color verde
no tiene otro fin que exponer mis razones escasas
pero concretas
sobre nuestros silencios y lo que se llevan
mientras duran.
Mientras duran los silencios
yo me muero detrás de estas líneas
y su tinta de duelo y lágrimas se derrama
por aquellos momentos
que sin saberlo han fallecido vírgenes y solos
sin que los hallamos vivido profundos y felices.
Mientras dura este silencio
el de hoy, no el de mañana,
yo sigo aguardando el acuse de recibo de esta postal
y me despido diciéndote
que los silencios pueden salvarse
siempre y cuando los alumbren
las palabras descalzas y sin armaduras
las frases desnudas y tímidas
que tiritan de pena en nuestros labios
para ser dichas.
Subscribe to:
Posts (Atom)